Plaza de la Miñoca, s/n, 36209 Vigo, Pontevedra
Tel: 644 02 03 64 | Email: info@alquimiazen.net

Necesitas desconectar? … Conecta con la VIDA!!!

A menudo escuchamos por ahí esa expresión de «desconectar» o «poner la mente en blanco de pensamientos». Son expresiones muy habituales.

Al meditar no hay que desconectarse de nada. Para qué desconectarse de lo que sucede? Para qué desconectarse de la vida? Quizá para estar muertos? Ahí lo dejamos…para pensar…

Sería un ideal muy romántico, muy pacificador y muy bucólico aquello de dejar a un lado las tensiones, los pensamientos y hasta me atrevería a decir que las emociones. Y entrar así en un estado de quietud externa, de serenidad interna, de ecuanimidad emocional que «nos llene de orgullo y satisfacción».

Pero eso no es lo que sucede en nuestra vida concreta día tras día. Lo que nos sucede es actividad externa, rumiación interna y altibajos emocionales. Al menos a quienes llevamos una vida laboral y social más o menos activa. No llevamos una vida de monjes (y aún los monjes tienen esta misma experiencia, ya que el espacio de la actividad y de lo social da lo mismo si es una extensión como una gran ciudad como si son los pocos metros cuadrados de un monasterio). Y considero que lo que pretendemos en ocasiones al meditar (y no me excluyo) es desprendernos de nuestro ritmo de vida agitado para vivir una vida más simple y pausada que nos dé una tregua interna y externa y, ya de paso, un bálsamo emocional que nos «suavice las heridas de guerra».

Sin embargo, no es en absoluto útil una meditación que te hace ajeno a tu ritmo de vida cotidiano. No sirve estar en paz una hora sobre tu zafu, con tu incienso y tus velas. Porque cuando te levantes del zafu vas a tener que salir a la calle, coger el coche, trabajar para comer (a menos que tu sustento te haya sido dado por otros medios), relacionarte con otras personas, no siempre tan pacíficas como tus mandalas y tus Budas, y en definitiva, salir de tu estado pleno de «meditación» y experimentar lo que significa estar vivo y en movimiento real.

Meditar es simplemente hacerte consciente de estar vivo. Tanto si estás en una sala de meditación como si estás en medio de una agenda apretadísima de gestiones. Hacer absolutamente todo lo que haces, sin alterar nada. Y hacerlo sabiendo lo que estás haciendo en cada momento. Esto es algo que nos viene dado, es muy fácil…pero frecuentemente estamos distraídos o fascinados por otras sensaciones, emociones y sentimientos que se nos despiertan al llevar a cabo esas acciones, al hablar con unos y otros… Sencillamente nos distraemos de esa «conciencia horizontal expandida» y entramos en pensamientos nacidos del ego, la eficacia, la competitividad, economía, etc.

Para eso es útil la práctica diaria de una actitud de meditación centrada en lo que sucede (y no en desconexiones de lo que sucede cada día): para recordarnos cuál es la actitud a tomar al salir por la puerta y VIVIR.

Gracias por vuestra mirada sobre estas palabras.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
X